En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas me surgen algunas preguntas, nos surgen interrogantes a compartir. Con alguna certeza.
Demos un vistazo a la Gondola plantaria. Dónde todo parece tener precio. Donde todo parece dispuesto a ser vendido al bajo precio de un supuesto desarrollo que nunca llega.
Es así que me surgen preguntas:
¿Cuánto vale un Coronilla retorcido en años?. ¿Un Ombú centenario?. ¿El monte rivereño o el serrano?. ¿Cuánto vale un cerro, una bandada de cardenales? ¿Una pareja de Aguilas moras, un Ñacurutú?; ¿Cuánto valen? ¿Cuánto vale un manantial en la sierra, un arroyo, el cauce de un río? ¿Cuánto la vida de un retoño, o un cachorro de cualquier especie?
¿Será que la sonrisa de las infancias tiene un precio a remarcar?, su bienestar. su alimentación y acceso a educación serían posibles para todos y todas las infancias. ¿Se cotiza en el mercado la niiñez? . ¿Porque esta tan devaluado nuestro “Capital Humano”?. ¿Porqué la meritocracia tan sobrevaluada, ésta si se asienta sobre privilegios históricos?. ¿Porqué algunos y algunas arrancamos el partido con una goleada en contra.
¿Somos realmente consientes de lo barato que vendimos Soberanía a cambio de chirolas? ¿A cambio de qué entregamos la tierra y el agua para ahora mendigarla, apiñandonos en ciudades, en barrios desordenados, en asentamientos?. ¿Esto lo hicimos para ahora comprar ahora nuestras aguas a empresas extranjeras?. ¿Cuál fue su mérito para quedarse con tanto?,… ¿Fue acaso tener entrenamiento milenario en subyugar pueblos y arrancarles toda riqueza ?. ¿Cuál nuestra incapacidad, nuestra ceguera?. ¿Quién se enriqueció con nuestras pobrezas? ¿Porqué valemos tan poco los y las más?
¿Cuánto va a costarnos la tierra envenenada y seca?. ¿Cuánto el río muerto, el agua sucia y contaminada?. ¿Cuánto el hambre y la sed?. ¿Cómo saciaremos las más elementales necesidades humanas cuándo hayamos vendido todo? Hasta los Valores y el Alma pareciesen tener precio para los mercaderes difusores y promotores de la Miseria.
¿En qué Bolsas cotizan la desesperanza y el Miedo? ¿Pórque vendemos armas por la Paz y se azuzan guerras más que encuentros por la confraternización de los pueblos? ¿Qué precio asignamos al Poder? ¿Cuánta Vida perdida, cuántas vidas? ¿Cuántas más? ¿Hasta cuando?
¿Qué Valor le asignamos a la verdad? ¿La dignidad, la entereza, los principios de la Vida? ¿Cuánto vale tu alma? ¿Tu vida sin sobresaltos, la tranquilidad? ¿Tus hijos, tu familia, tu pueblo?. ¿Qué precios para una sonrisa, para la felicidad o la alegría?
Se que son muchas preguntas pero igual sé de certezas…
Sé que muchos y muchas encontrarán sus respuestas; que juntos y juntas encontraremos otras y que vamos a saber quienes manejan la caja de esta sucursal del supermercado global.
Sé que volveremos una y otra vez como pueblo a plantarnos frente a los poderes económicos, políticos y frente a la comunicación arrolladora que nos nubla la vista y enturbia el espíritu.
Sé que somos pasajeros y pasajeras de sendas transitadas por millones que han resistido y continúan resistiendo a esta lógica y así será hasta que el Buen Vivir se haga costumbre.
Se que estamos Siendo y que continuaremos volviendo resurgiendo desde la brasa, llamarada de luz y Vida Nativa.
Hemos guardado la esperanza para sembrarla al caminar y aún sin piernas gritarla a los vientos; y aún sin voz dejándola volar en el pulso de nuestros corazones. Y cuando estos se apaguen, vibrarán desde cada espíritu consciente. Tal el poder de la Esperanza.
Por la Vida
Seguimos andando
Que hermoso inspiración, la verdad me deja con muchas fuerzas.